PABLO ALBO Y ROCÍO ARAYA
¡Al agua, gallinas! nos exhorta el general McCallagan (que no es un general, pero manda tanto como si lo fuera), pero nadie se mete en la piscina. A nosotros, la verdad, es que tanta agua nos impone un poquito Pero si McCallagan tiene tantas ganas de que nos metamos, ¿por qué no empezar por él mismo?