JHOANA BARBOSA Y CELSO ROMÁN
Runchita lleva en su corazón de zarigüeya el viejo adagio de "quién busca encuentra", cuando -cansada de estar triste y temerosa- se propuso hallar la felicidad. Comprendió que no sería tarea fácil, pero tras recorrer un largo camino y con la ayuda del viento, encontró un botellón mágico que guardaba en su interior algo maravilloso.