BESCOW ,ELSA
A esta ilustradora sueca que editó este libro hace un siglo (1910) la relacionan con Beatrix Potter y ciertamente participan de la misma sensibilidad y delicadeza ante la naturaleza. Estas ilustraciones que ahora consideramos clásicas, reflejan un encanto y una enorme capacidad de observación del entorno y especialmente de los bosques. Sus traviesos niños se divierten, hacen travesuras, ayudan en las tareas de casa en un ambiente idílico donde la armonía preside las relaciones y la naturaleza es la verdadera protagonista.