GERARDO MENESES CLAROS
Nada hay más esperado que las vacaciones. Levantarse tarde, no tener un horario fijo para comer ni tener que ir a la escuela ni hacer tareas. Estos días son para reunirse con los amigos y disfrutar. Ocurre que a veces no hay muchas cosas que hacer, sobre todo si se está de visita en un pueblo tranquilo o en una ciudad donde el encierro convierte la diversión en monotonía.